El noir nace como una corriente posterior al hardboiled a mediados de 1930. Se abandona la figura del detective privado que había fijado Carroll y Hammett desde las páginas de The Black Mask dirigida por Joseph T. Shaw. La lucha entre el bien y el mal no será entre un detective contra el mundo, sino el del protagonista contra sí mismo. No interesa el quién lo hizo, sino el por qué hice lo que hice. Así el primer referente sería James M. Cain en la que el sexo y la avaricia conducen al protagonista a un final trágico y el lector asiste como testigo a su descenso moral hasta cometer el crimen, sin redención posible y sin obtener nunca el resultado ansiado. El crimen mancha el objeto de deseo. Entre los antecedentes literarios del noir está la novela francesa naturalista. Por ejemplo, la dinámica de El cartero siempre llama dos veces (The Postman Always Rings Twice), estará en Thérèse Raquin de Zola donde dos amantes esperan encontrar la felicidad asesinando al marido de ella con un crimen perfecto y apropiándose de su negocio. Su muerte no significa desaparición, su ausencia siempre trae consecuencias. Escritores posteriores como Cornell Woolrich, David Goodis, Patricia Highsmith, Dorothy Hughes, Jim Thompson ahondarán en la psicología del personaje. Veremos el mundo a través de sus ojos, un mundo distorsionado, un mundo amenazante, un mundo sin salidas, un mundo alienado… cada uno de esos escritores nos darán una aproximación distinta de la vida. Concluyo esta breve introducción con la importancia de la editora Fanny Ellsworth, quien tomó el relevo de Joseph T. Shaw en la dirección de la revista Black Mask (ya sin el The) en 1936. Fanny Ellsworth no sólo logró mantener el espíritu de la publicación, sino que apostó por escritores de esta nueva corriente, como Cornell Woolrich, uno de estos seis autores noir imprescindibles.
James M. Cain con Pacto de sangre (Double Indemnity), publicada en 1936 y posteriormente más conocida por el título de la película de Billy Wilder y con guion de Raymond Chandler, Perdición (1944): Un agente de seguros, Walter Huff, planea y ejecuta el asesinato del marido de su amante. Antes, ella le habrá convencido para que su marido tenga una póliza de vida sin su conocimiento. Traiciones, celos, sospechas, suspense.
Cornell Woolrich con El ángel negro (The Black Angel) publicada en 1943. Una joven ha de probar que su marido no es el asesino de una bailarina, su supuesta amante, antes de que se ejecute la sentencia de muerte. Tendrá menos de tres meses para encontrar al verdadero culpable. La protagonista no dudará en seducir, mentir, engañar a cada sospechoso siempre con la duda de si estará o no tratando con un asesino.
Dorothy Hughes con En un lugar solitario (In a Lonely Place) publicada en 1947. La autora cambia el patrón. Será la mujer del detective la que ayudará a detener al asesino en serie, quien resulta ser el amigo de su marido. Además, el asesino, Dix Steel, se nos presentará como un hombre fatal. Pensamientos obsesivos, dudas, recelos, suspense, asesinatos. Importante: la película con Humphrey Bogart y dirección de Nicholas Ray cambia el argumento y el desenlace.
Jim Thompson y su El asesino dentro de mí (The Killer Inside Me). Publicada en 1952. Un ayudante de sheriff que ayuda a investigar los crímenes que él mismo va cometiendo. El director de cine Stanley Kubrick definió esta novela como «probablemente la historia en primera persona más escalofriante y creíble de una mente criminalmente deformada que jamás haya conocido».
David Goodis y Los rateros (The Burglar). Publicada en 1953. Los cuatro integrantes de una banda planean otro asalto sin violencia a una casa. Sin embargo, este asalto será diferente. Se llevarán un botín en esmeraldas. Esas esmeraldas significarán algo distinto para cada uno de los componentes. En palabras del editor de la Serie Negra, Marcel Duhamel: «Es el mejor Goodis. El suspense mantenido, y es más espiritual, el ritmo más rápido que los otros».
Patricia Highsmith y El talento de Mr Ripley (The Talented Mr Ripley). Publicada en 1955, la primera entrega de una exitosa una serie literaria. Tom Ripley llega a Italia con el encargo de convencer a Richard Greenlaf, hijo de un rico empresario, de que vuelva a Estados Unidos. Ripley asesinará y suplantará la identidad de Richard Greenlaf. La policía y un detective privado investigarán la desaparición de Greenlaf y Ripley llevará ese doble juego de identidades hasta las últimas consecuencias.
Hay más escritores y muchos más títulos de este subgénero de la novela negra. No obstante, estos seis autores noir son una apuesta segura y cada una de las novelas reseñadas una pequeña delicia que nos muestra que cada uno de nosotros podemos ser ese asesino o nos podemos encontrar en esa situación límite o con ese asesino insospechado. Disfruten con estas lecturas noir.
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