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En 1927, James M. Cain trabajaba como periodista en Nueva York. Ese mismo año se juzgó a Ruth Brown Snyder por el asesinato de su marido, Albert Snyder, con la ayuda de Henry Judd Gray, su amante. Habían comenzado su adulterio en 1925, cuando se conocieron en un restaurante de Manhattan. Ruth no tardaría en confesar a Gray su deseo de deshacerse de su marido. De hecho, le había intentado envenenar en varias ocasiones, sin éxito. Gray no estaba por la labor de colaborar en su asesinato. Sin embargo, lo que no pudo el veneno, lo pudo una póliza de vida contratada por 48.000 dólares que aseguraba una doble indemnización si Albert Snyder tenía una muerte accidental.  Eran casi cien mil dólares. Gray aceptó. Simularían un robo en casa de Snyder que acabaría en asesinato ¿Coartadas? Él estaría en Syracuse y ella maniatada e inconsciente en el piso cuando su hija se despertara a la mañana siguiente y avisara a la policía.

El día del crimen Gray tomó el tren a Syracuse e, inmediatamente después uno de vuelta a Queens. Luego, vuelta a Syracuse. Eso fue lo único que les salió bien. El resto fue tal chapuza que el periodista Damon Runyon describió el caso como “El asesinato estúpido” (The dumbell murder”) Y es que primero intentaron acabar con la vida de Snyder utilizando el peso de una ventana. Como no podían con él,  emplearon cloroformo para dejarlo inconsciente. Utilizaron tal cantidad que dejaron restos de algodón dentro de su nariz y su ropa empapada. Finalmente le estrangularían con el alambre de un cuadro.

La puesta en escena: Ruth alegó haber sido dejada inconsciente (aunque no se comportaba como tal) por «dos gigantes italianos», la maniataron (pero no la amordazaron), asesinaron a su marido y le robaron las joyas (que la policía encontró debajo del colchón) Cuando el nombre de Gray apareció en la chequera de Snyder al preguntarle el sargento Henry Flattery a Ruth «¿Qué me dice Judd Gray?» ella contestó «¿Ha confesado?» Localizaron en Syracuse a su amante (quien había perdido un alfiler de corbata con sus iniciales grabadas en la escena del crimen) Tras el interrogatorio, él no tardó en denunciar a Ruth como instigadora del crimen.

Con todas esas evidencias al jurado solo les llevó 98 minutos condenarlos a la silla eléctrica. El fotógrafo del New York Daily News, Thomas Howard, necesitó solo unos segundos para inmortalizarlo, levantando la pernera donde había ocultado su cámara y accionando el obturador a través de un dispositivo en su chaqueta. La edición del periódico se agotaría en quince minutos. A James M. Cain le llevó algo más terminar primero «El cartero siempre llama dos veces» en 1934 y luego «Perdición» (o «Pacto de Sangre» o en el original: «Double Indemnity») en 1943.

Fuentes

https://www.history.com/news/double-indemnity-1920s-murder-crime-tabloids?fbclid=IwAR3vQBhe73B70b8hSBWxW6lLJXO6fpPqNQmN9GW_AS8fyQRZapWXiUVS-Is
https://gizmodo.com/a-torrid-affair-an-inept-murder-and-a-historic-execut-1713398954?fbclid=IwAR2bEv54PImsQY0UK0zVw258texI_O1wzdWYnknaYVkFODuHBsfBKaYya84
https://www.mentalfloss.com/article/555415/facts-about-double-indemnity-billy-wilder-barbara-stanwyck?fbclid=IwAR3e-n4pNH0CtmJwJm32_WB13Hy-bdo1GrrXBMftn8DwTC-n9tAwTV_rVaQ
http://www.oldhollywoodfilms.com/2015/06/the-real-murders-that-inspired-double.html?fbclid=IwAR0E_5ClUB61QJTYU5Lu3s6A7t5GPNNspyaAWMzNYhBUJIXyJWGOGmtMGE8
https://finetoons.com/1927/03/20/the-dumbbell-murder-2/?fbclid=IwAR1BtaQnMm6CwCxBMp1lxXKckSd9iYCSDfZjZ2wqKHR0XS8dY0Hzk03gC_8

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