Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on telegram
Telegram

En los años 90, Márkaris escribía guiones para una exitosa serie de televisión «Anatomía de un crimen». Sin embargo, tras dos temporadas estaba cansado y con ganas de hacer algo diferente. Acordó escribir unos episodios más y dejarlo. Antes de que concluyera, asaltó su imaginación («Él vino a mí») un personaje con su familia, pero su primera reacción fue negativa. No podía aceptar un policía simpático, el pasado y la dictadura de los Coroneles pesaba sobre su biografía.Tras darle muchas vueltas «le quité a Jaritos el uniforme y le vestí con un traje como los que mi padre solía usar. Entonces vi a un pequeñoburgués y a su familia, que se parecía mucho a la familia en cuyo seno me crié. Así que él y su familia empezaron a gustarme de la misma manera en que me gusta mi familia, principalmente porque somos gente decente». Estaba decidido «a partir de ahí todo fue fácil» ¿Cómo sería ese teniente y las relaciones con su familia?

Los pensamientos, las ideas de Jaritos, su visión crítica de la sociedad y las observaciones son de Márkaris, si bien «él no se enfada tanto como yo por los temas sobre los que escribo. Él es el policía que resuelve los problemas griegos que tanto me hacen enfadar». Los chistes son de Márkaris, aunque su hija le reproche que «está harta de oír sus bromas y leerlas luego en mis novelas». La casa donde vive Jaritos con su esposa, Adrianí, es la de su infancia. Adrianí es el fiel retrato de la madre del escritor. La hija de Jaritos, Katerina, no podía ser menos, está inspirada en la hija de Márkaris. En cambio, la relación matrimonial de Jaritos y Adrianí con sus juegos de poder, discusiones, enfados… está inspirada en la relación de los padres de Márkaris.

Una curiosidad, Kostas Jaritos se tumba en la cama (con zapatos o sin zapatos, dependiendo de cómo vaya la «guerra fría» con Adrianí) a leer. Su lectura es siempre alguno de los diccionarios del primer anaquel de su estantería («lo llamamos biblioteca para darle prestigio») ¿sabéis de dónde viene? Efectivamente, Márkaris. El escritor se ganó la vida como traductor del alemán al griego durante mucho tiempo «Así que le he transmitido mi amor por los diccionarios a Jaritos».

 

Fuentes

https://www.diariodesevilla.es/ocio/Petros-Markaris-Universidad-para-asesinos_0_1360964232.htmlhttps://elcultural.com/petros-markaris-y-la-sociedad-de-la-mentira?fbclid=IwAR3KqhVjvcC-e3iZNd8oJKm8m95yeMqk80aEmGlcBwr281fUmuU_gze4km8https://www.abc.es/cultura/cultural/20131021/abci-cultural-m110-libros-entrevista-201310211142.html?fbclid=IwAR3Jwq3GNYVnmQjfnWfkCzpapZ2JJXsGQKQrflOl2nmInSxFv1mf3_btRy4https://www.elsoldemexico.com.mx/cultura/literatura/petros-markaris-y-su-ajuste-de-cuentas-5418447.html?fbclid=IwAR3AE1PGU1AktlKMB1b1F7AasHHXXO1VdZcMWv5mOVWT7JmaKX-P7n8d-Qg

 97 Impactos

Otras entradas

Cuando Simenon se inventó un baile para lanzar a Maigret

En 1930, Simenon presentó el primer caso del comisario Maigret: «Pietr, el letón» a su editor, Arthème Fayard. Era la plasmación de su propuesta a Fayard de crear una nueva colección de novelas policíacas y aparcar sus «novelas populares». El editor la leyó y la rechazó ¿Cómo iba a funcionar

Leer más »

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: Vicente González Nieto.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Confirmado: La página tiene cookies. Si continúa la navegación, acepta su uso    Ver Política de cookies
Privacidad